miércoles, 1 de mayo de 2013

EL VIAJE MÁS LARGO


Para el 2004 ya las fuerzas militares llevaban 2 años recuperando la zona de distención, para devolver la tranquilidad a la población que vivía en esta zona; Orden dada por el entonces presidente Andrés Pastrana.

Tras las amenazas que recibió la familia de Paula Palomino, su mamá tomo la decisión de radicarse en otro municipio, pues los problemas de orden público que estaban ocurriendo en La Plata, Huila, eran ya muy preocupantes, y doña Denis Cerquera decidió que era momento de salir, pues no quería que les pasara algo ya que la guerrilla los tenía amenazados  y ya había sido  asesinado un tío y a otro familiar le habían hecho un  atentado.

Sin muchas opciones decidieron irse para el Caquetá, con desconcierto cuenta que no entendía como se irían a vivir a una zona tan peligrosa, pero ahora Paula comprende que la decisión se tomó con miedo.

El 10 de agosto de 2004, emprendieron el viaje de 12 horas, por el estado de la carretera, para su nuevo destino, un camión cargado con los bienes, toman la vía  antigua que comunica a Neiva con San Vicente del Caguán, pasando por Algeciras (Huila) y guayabero (Caquetá), su mamá, su pequeña hermana de 4 años, Paula que para ese entonces tenía 10 años y Don José, el conductor, emprendieron el viaje a las cinco de la mañana despidiéndose de su familia y con la bendición de su abuela materna.

Pero a la mitad de camino en la inspección de Guayabero se encuentran con un retén, comenta que a todos los hicieron bajar de los carros, se anunciaron como guerrilleros, y los hicieron a un lado, pintaron los carros con las iniciales de las FARC y pincharon las llantas. Los hicieron a un lado y les anunciaron que los tendrían detenidos y que no sabían por cuanto tiempo.

Todo el día nos tuvieron a la orilla de la carretera, comenta Paula, no había casi comida, solo algunos se atrevían a ir hasta donde los tenías retenidos y vendían lo que podían pasar, veían a los guerrilleros pasar por las montañas, pero también sabían que el ejército estaba  por los al redores, el pánico se volvía más intenso, comenta su madre, sus dos hijas y ella con un conductor nervioso, niños llorando de hambre y el agotamiento se notaba en nuestros rostros, comenta.

Siendo las seis  de la tarde deciden dejarlos ir, pero los carros estaban pinchados, así que consiguieron algunas bombas y con ingenio lograron hacer que los carros los llevara hasta una casa de la inspección, recuerda doña Denis.
Pasaron la noche debajo de una  cama, las casas se encontraban en el centro de las montañas y ya se presentían posibles enfrentamientos entre las FARC y Las fuerzas Armadas, así que aproximadamente a las siete de la noche, ya escuchaban las primeras ráfagas de disparos, el pueblo estaba sin luz porque tres días antes le habían hecho un atentado a las torres de luz que brindaban el servicio a la inspección, así que en la oscuridad solo se veían las luces de bengala que lanzaban los soldados para saber dónde estaban los habitantes, para no disparar contra ellos.

Una noche que quedó grabada en la memoria de Paula, al día siguiente emprendieron su viaje rumbo a Caquetá pues les anunciaron que si se devolvían la seguridad corría por parte de ellos mismos. Al anochecer llegaron a su destino, una semana después ya se encontraba con su familia y luego de 9 meses de vivir allí, decidieron mudarse para la ciudad de Villavicencio donde actualmente llevan  10 años, saliendo adelante.

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