Unión de parejas homosexuales
Mas allá de los bueno, lo malo y lo profano
Colombia es un país conservador, en el cual
aun tenemos esa tendencia
de regirnos por normas impuestas,
normas cuadriculadas y causa de esto es que somos un país en el que la educación ha
sido tratada bajo la religión,
bajo la moral católica que
nos contamina de culpa, nos llena
de prejuicios, de pecados, de lo bueno,
lo malo lo profano y no da cabida a otros conceptos como
lo es la unión de parejas del mismo sexo ó el
aborto.
En
nuestra sociedad se ha creado un prototipo
de familia constituida por un
hombre, una mujer e hijos, pero debemos saber que todo
tiene un cambio y que hay que aceptarlo, en el momento en que dos mujeres quieran conformar un hogar no se le puede negar el derecho, porque:
no están incumpliendo leyes, o están
perjudicando a otro, están
queriendo organizar de una manera formal
la inclinación que han tenido y esto no las convierte en diferente, como tampoco lo es la unión de hombres, ni es una unión excremental como dijo
el congresista Roberto Víctor Gerlein,
en el desarrollo del debate sobre el
matrimonio gay en Colombia, quien a mi
manera de ver es un indocto, y el procurador Alejandro Ordoñez reelegido
el pasado 28 de noviembre que se ha
mostrado como un fervoroso católico por
sus opiniones las cuales mas que morales religiosas tienden a tener un tinte
homofóbico y discriminatorio que no es bien
visto desde tan honorable titulo.
Pero no hay
duda alguna que en nuestro país
aun falta el sentido de tolerancia y del respeto hacia los demás, aquí donde la discriminación se hace por
el color de piel, por la religión
, hasta por ser hincha de un equipo no se
hace menos por una tendencia sexual.
En
regiones del país como lo es el departamento de Boyacá que es de un conservador y que el tema no se habla o no se hace tan públicamente es porque se maneja
un pensamiento rural como lo define Fabián
Sanabria 1. Creo que esto no da paso a un avance para la
generación de padres contemporáneos los cuales tienen la gran prueba de aceptar a su hijo
gay, así no comparta su posición o su inclinación pero si el de aceptarla, respetarla
y valorarla.
En
este entonces se ha
hecho unas campañas arraigadas para qué temas que se prohibían hace 20 años, ya no lo sean
y han sido los jóvenes quienes han
tenido la valentía de hacerse
escuchar, sabiendo que se
tienen que enfrentar a instituciones y personas que no respetan el
derecho a la libre expresión y cambian el
concepto a revolucionarios, o
revoltosos, porque en Colombia no hay la protección y respaldo suficiente
para el que piensa diferente. Entonces
somos jóvenes en el que nos
liberamos de tanto prejuicio y moral
absurda, y cuenta de esto ha sido
la liberación sexual, la píldora, la utopía y el desafiar el
orden.
En el país
cada día se está queriendo
dar un paso hacia la
igualdad como lo dicta
la Constitución, y si
hemos avanzado más que el
resto de los países
de América Latina, y muestra de
eso es
que el 4 de diciembre paso para
la aprobación del matrimonio gay
en la comisión primera del senado
bajo el autor de la iniciativa Armando
Benedetti con diez
votos a favor y aunque aún faltan
3 debates.
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